**HUANÍMARO, Gto.** – Las tradicionales fiestas en honor a San Juan Bautista en este municipio no son una simple festividad en el calendario; representan un pilar de fe, identidad y arraigo comunitario que se transmite de generación en generación.
Durante el novenario y en la víspera del 24 de junio, los huanimarenses demuestran que la devoción al santo patrono sigue más viva que nunca, uniendo a las familias locales y a los migrantes que regresan de los Estados Unidos para rendir tributo.
El sacerdote Emanuel Jesús Torres Chimal, encargado de acompañar a la comunidad eclesiástica desde hace tres años, compartió su perspectiva sobre el profundo fervor que se respira en el municipio. Para el párroco, la respuesta de la gente va mucho más allá de la piedad superficial.
> «La fe de la gente aquí es una devoción muy fuerte que se manifiesta, sobre todo, en las prácticas de piedad como las peregrinaciones y la asistencia a misa. En este tiempo del novenario, nos ponemos a confesar y mucha gente busca el sacramento y comulga. No es una mera práctica, sino un verdadero acercamiento a Dios, un amor infundido por sus padres y abuelos que siguen conservando», destacó Torres Chimal.
### Fe que camina y une comunidades
Uno de los aspectos más representativos de los festejos son las peregrinaciones. Habitantes de diversas comunidades rurales caminan largas jornadas para congregarse en la cabecera municipal, un esfuerzo que, lejos de disminuir, mantiene una afluencia constante año con año.
A decir del sacerdote, este fervor espiritual también actúa como un bálsamo social que favorece la convivencia armónica en el municipio: *»Creo que tiene mucho que ver la fe y la devoción que le tienen a San Juan Bautista; esa misma espiritualidad ayuda a que tengamos una sociedad un poco más tranquila»*.
### Entre lo sagrado y lo pagano: Una convivencia de respeto
Como ocurre en muchas festividades patronales de México, la celebración en Huanímaro camina entre la solemnidad religiosa y el júbilo popular de las ferias y bailes. El párroco reconoció que conviven dos realidades durante estas fechas: quienes se entregan de lleno a la vida de gracia y aquellos, incluidos muchos migrantes, que acuden principalmente por el ambiente festivo de las calles.
Sin embargo, el sacerdote resaltó que predomina una atmósfera de armonía. *»Dentro de todo, creo que hasta cierto punto hay respeto. Aunque haya personas que solo vienen a la parte externa o pagana, se mantiene un margen de consideración hacia el templo y las celebraciones»*, detalló.
### Un mensaje de preparación espiritual
Al cierre de las festividades, el mensaje para la comunidad huanimarense es un llamado a la introspección y a la paz, recordando la esencia misma de la figura bíblica de San Juan Bautista.
*»San Juan Bautista venía a preparar el camino de Cristo, y eso nos habla de que también nosotros debemos preparar el corazón. No tiene nada de malo divertirse en los bailes y las fiestas, siempre y cuando le demos a Dios el primer lugar. El mensaje central es ese: preparar nuestro corazón para la llegada de Cristo y vivir estas fiestas en profunda paz»*, concluyó el religioso.















