Abasolo. – Hay deudas que no solo se cuentan en pesos, sino en tiempo perdido y oportunidades negadas. Durante una década, el Centro de Atención Múltiple (CAM) de Abasolo, un refugio de aprendizaje para niños con neurodivergencias, operó bajo la sombra del olvido. Hoy, esa historia cambió.
El presidente municipal, Job Gallardo Santellano, encabezó el arranque de la obra de electrificación del centro, una acción que va más allá de la infraestructura: es un acto de justicia social. Con una inversión inicial de 850 mil pesos, el gobierno municipal pone fin a diez años de carencias que comenzaron cuando el robo de un transformador y del cableado dejó a la institución en el abandono.















