El municipio de Abasolo se convirtió en el escenario de un acontecimiento trascendental para la memoria histórica de México, al albergar la develación de la primera placa conmemorativa de la ruta histórica de la Cristiada. Este importante evento reunió a autoridades civiles, eclesiásticas, cronistas y ciudadanos en un ejercicio de rescate y revalorización del pasado regional. La ceremonia destacó la relevancia de honrar a aquellos antepasados que, en tiempos de profunda confrontación y adversidad, asumieron grandes riesgos para defender sus principios y su fe.
Durante su intervención, el presidente municipal de Abasolo, Job Gallardo Santellano, subrayó que recordar estos hechos no significa tomar partido, sino reconocer la importancia de conocer la historia para comprender mejor el presente. Afirmó que este tipo de ejercicios fortalece la identidad y la memoria colectiva de las nuevas generaciones. Asimismo, enfatizó que el municipio funcionó históricamente como un refugio y un punto clave dentro de la gesta cristera, albergando a hombres y mujeres de convicciones firmes.
El alcalde compartió reflexiones personales sobre su formación en el seminario, vinculando sus vivencias académicas con el redescubrimiento de piezas históricas y personajes emblemáticos de la región de los Altos de Jalisco y el Bajío. Recordó cómo su búsqueda de piezas cristeras para una exposición lo llevó a conectar de manera más profunda con las raíces de este movimiento. Para el mandatario, la formación recibida en el pasado dotó a su generación de una perspectiva crítica y documentada sobre los conflictos que marcaron a México a principios del siglo XX.
En su discurso, Gallardo Santellano profundizó en las causas sociológicas y espirituales que propiciaron la defensa religiosa en el Bajío y los Altos de Jalisco. Argumentó que este fenómeno no responde únicamente a una doctrina circunstancial, sino a una raíz cultural e histórica muy profunda. Con un tono reflexivo, sugirió que la fortaleza de aquellas comunidades radicaba en una convicción inquebrantable frente a lo que consideraban indispensable para la vida humana y espiritual.
El presidente municipal evocó las historias de diversos mártires y figuras de la época, mencionando casos como el de Santo Toribio Romo, San Pedro Ezqueda y el obispo Francisco Orozco y Jiménez. Resaltó las travesías y los sufrimientos que padecieron estos personajes, cuyas vivencias siguen conmoviendo a quienes se adentran en la historia de la Cristiada. Estas narraciones, señaló, adquieren un significado especial para quienes profesan una fe, convirtiéndose en un motivo de inspiración y respeto.
Asimismo, el evento sirvió para destacar la colaboración interinstitucional y el esfuerzo conjunto con el Consejo de Cronistas de los Altos de Jalisco. El alcalde reconoció la labor de personalidades como el arquitecto José Guadalupe Guerrero Márquez y el ciudadano Juan Uriel Rodríguez Villegas, coordinador de museos municipales. Gracias a estas gestiones, fue posible concretar la colocación de placas con idéntico material, forma y dimensión en los distintos municipios que integran esta ruta cultural e histórica.
Abasolo se engalana así con este reconocimiento que no solo exalta a la ciudad, sino también la labor y la memoria de figuras eclesiásticas y familias locales de gran tradición. El presidente municipal hizo mención especial de la misión de Monseñor del Valle y de descendientes de familias arraigadas en la comunidad, como los Sandoval, cuyos frutos se reflejan hoy en día en nuevas generaciones de sacerdotes y líderes sociales. Este reconocimiento busca tejer un puente de orgullo entre el pasado y el presente del municipio.
La jornada cultural incluyó también la apertura de una exposición temporal en el Museo Miguel Hidalgo, donde los asistentes pudieron apreciar testimonios gráficos y objetos alusivos a este periodo histórico. La muestra busca ofrecer un espacio de análisis y reflexión académica, permitiendo que tanto creyentes como investigadores comprendan la magnitud de los procesos sociales que vivió el país. La conferencia inaugural complementó el programa con un enfoque riguroso sobre las huellas que dejó el conflicto en la región.
Hacia el final de su mensaje, el alcalde de Abasolo hizo un llamado a la tolerancia y a la construcción pacífica de la sociedad actual. Destacó que el estudio del pasado debe servir como una herramienta para prevenir futuros desacuerdos y evitar que las diferencias ideológicas o religiosas conduzcan a confrontaciones violentas. Para Gallardo Santellano, la lección más importante que deja la historia es la necesidad de defender los derechos fundamentales mediante el diálogo y la concordia.
La ceremonia concluyó con el corte del listón inaugural y la develación oficial de la placa conmemorativa en las instalaciones del museo local, donde continuaron las actividades culturales programadas. Con este acto, Abasolo reafirma su compromiso con la preservación del patrimonio histórico y se integra formalmente a un circuito regional que busca mantener viva la memoria de aquellos acontecimientos que moldearon la identidad del México contemporáneo.















