Los voluntarios que participan en las labores de limpieza enfrentan diversas afectaciones a su salud debido al contacto constante con agua contaminada y lodo. Según testimonios de quienes ayudan en las zonas siniestradas, varios presentan infecciones en la piel, heridas infectadas y cuadros de diarrea, provocados por las condiciones insalubres del entorno.
Ante esta situación, los grupos de apoyo hacen un llamado urgente a la ciudadanía y autoridades para que, además de alimentos y agua, se donen pomadas antibióticas, talcos, vendas, agua oxigenada y otros insumos médicos básicos necesarios para las curaciones y el tratamiento de las lesiones. Los voluntarios continúan trabajando en la remoción de escombros, limpieza de viviendas y apoyo a familias damnificadas, demostrando su compromiso y solidaridad con las comunidades afectadas.















