El gobierno municipal de Huanímaro, encabezado por la alcaldesa Laura Villalpando Arroyo, dio el banderazo oficial de arranque a los trabajos de pavimentación de la calle Francisco I. Madero en la comunidad de Zapote de Aguirre. Con esta acción, la administración 2024-2027 reafirma su compromiso de construir infraestructura segura, funcional y digna, respondiendo a una petición histórica que beneficiará la movilidad de los habitantes por muchos años.
Durante la presentación técnica del proyecto, el director de Obras Públicas, Oasis Omar Moscott Zabala, priorizó los alcances de la obra, destacando que representa una inversión de un millón y medio de pesos provenientes del Ramo 33. El funcionario explicó que el diseño de la vialidad consistirá en un empedrado con huellas de rodamiento de concreto, lo que garantizará durabilidad y una estética acorde al entorno de la comunidad.
En cuanto a las especificaciones de construcción, Moscott Zabala detalló que se ejecutarán 467.60 metros cuadrados de pavimento y 277.84 metros cuadrados de banquetas, además de la edificación de casi 200 metros lineales de guarniciones. Para asegurar una mejora integral que incluya los servicios básicos, el proyecto también contempla la instalación de cinco tomas domiciliarias de agua potable y cinco registros sanitarios para el drenaje de las viviendas aledañas.
Más allá de las cifras, el titular de Obras Públicas enfatizó el profundo impacto social de esta intervención, pues la calle se encontraba en condiciones muy desfavorables. Señaló que la irregularidad del terreno representaba un riesgo latente, habiendo provocado caídas y lesiones en personas de la tercera edad, por lo que esta pavimentación brindará un tránsito peatonal seguro, facilitando además el acceso de la feligresía al templo local.
Por su parte, en su mensaje central, la presidenta municipal Laura Villalpando Arroyo subrayó que el sello de su administración es hablar con la verdad a las comunidades y comprometerse únicamente con lo que se puede cumplir. Destacó que esta política de honestidad es fundamental para poder presentarse ante los ciudadanos y mirarlos de frente, garantizando que al término de su gestión no queden promesas en el aire ni deudas morales con la población.
La alcaldesa aprovechó la ocasión para reconocer la unidad y la gran fe que caracteriza a los habitantes de Zapote de Aguirre, recordando los inicios de su proyecto político. Agradeció profundamente a las familias que le abrieron las puertas y le brindaron su confianza cuando, en sus propias palabras, el equipo llegaba «con las manos vacías», demostrando que el trabajo conjunto rinde frutos palpables para el desarrollo de la localidad.
El evento también sirvió como foro para escuchar la voz de los beneficiarios, representados por José Alfredo Contreras Zavala, quien agradeció el respaldo y confirmó que, tras múltiples intentos en el pasado, la comunidad finalmente fue escuchada. A este esfuerzo se sumó el director de Desarrollo Rural, Josué Magdaleno Meza, quien reiteró la cercanía de las dependencias municipales con el sector, adelantando que ya se trabaja de manera paralela en la atención y mejora de los caminos saca cosechas.
Para concluir el acto protocolario, Villalpando Arroyo recalcó que los recursos invertidos pertenecen legítimamente a la ciudadanía y deben reflejarse en obras de calidad. Reafirmó que estas acciones se realizan con la mejor de las voluntades, buscando dejar un legado duradero y una huella positiva que se traduzca en mejores oportunidades de vida y un entorno próspero, especialmente para las niñas y niños de Huanímaro.















