**CUERÁMARO, GTO.** — Berenice González Valdés, la primera mujer guardabosques de Cuerámaro e integrante de la Federación Internacional de Guardabosques, hizo un enérgico llamado a la ciudadanía local y a los visitantes para concientizar sobre el valor y la preservación de las 11,000 hectáreas de área natural protegida que corresponden a este municipio. La funcionaria advirtió que el ecosistema local, que alberga especies de fauna como el venado cola blanca, lince, coyote, zorro y cacomixtle, así como flora endémica que incluye sabinos, encinos, robles y pingüicas, se encuentra bajo un constante estrés debido a la irresponsabilidad humana y al cambio climático.
La guardabosques detalló que las principales amenazas que enfrenta el territorio son de carácter antropogénico (causadas por el hombre), destacando la tala inmoderada, el traslado ilegal de leña, la caza y captura de fauna silvestre con armas de fuego, y las quemas de esquilmo. González Valdés enfatizó que el auge y la fiebre del cultivo de agave en años recientes propiciaron una deforestación masiva en la región de la Sierra de Pénjamo y Cuerámaro, ya que los productores priorizaron las altas ganancias económicas sobre el cuidado ambiental, optando por limpiar terrenos prendiéndoles fuego en lugar de procesar la penca de manera sustentable.
Como consecuencia directa de estas agresiones ambientales, la funcionaria lamentó que el territorio ya esté «cobrando factura» a través de un agudo cambio climático reflejado en el drástico aumento de las temperaturas y la alteración de las temporadas de calor. Asimismo, confirmó el alarmante deterioro de los mantos freáticos, la disminución en el avistamiento de especies nativas como el venado y el cacomixtle, y la alarmante ausencia prolongada del águila real, un ave emblemática de la zona de la que no se ha tenido registro visual desde hace muchos años en el área.
Ante esta situación, el cuerpo de guardabosques realiza esfuerzos conjuntos con la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) y la Procuraduría Ambiental del Estado para vigilar la zona, tramitar denuncias y aplicar sanciones severas, las cuales pueden incluir penas de cárcel. De igual forma, el área de Ecología ha implementado alternativas sustentables para los ganaderos mediante la adquisición de molinos para procesar la penca de agave como forraje, además de impartir talleres educativos en distintas escuelas del municipio para sembrar conciencia ambiental en las nuevas generaciones.
Finalmente, González Valdés —quien destacó haber roto estereotipos en un ámbito tradicionalmente masculino y machista— invitó a la población a sumarse a las jornadas ecológicas programadas para esta semana, las cuales incluyen una reforestación en Lomas de Cieneguilla el miércoles, una campaña de limpieza desde La Camelina hasta El Platanar el jueves, y un senderismo educativo el sábado desde El Platanar hasta la cortina de la presa El Aguacate. La guardabosques concluyó que la preservación de este pulmón ecológico es una responsabilidad compartida entre la sociedad y el gobierno, por lo que instó a los visitantes a respetar los contenedores de basura, los señalamientos y a erradicar por completo el uso de fuego y armas en el área protegida.














